Now Reading
EL VAGÓN DEL SASHIMI
Dark Light

EL VAGÓN DEL SASHIMI

Fotografía en plano medio del interior de un vagón de tren transformado en barra de madera. A la derecha, un chef itamae con uniforme negro acomoda un corte de atún rojo sobre una tabla de madera junto a un cuchillo afilado. En el centro, un hombre en traje permanece sentado de perfil mirando hacia abajo. Un gran farol de papel iluminado cuelga sobre la barra y a la izquierda se aprecia una ventana cubierta de gotas de lluvia y niebla con siluetas de rascacielos al fondo, ilustrando un relato surrealista.

“Taka-ama-hara ni… kanda-zumaru…” “Taka-ama-hara ni… kanda-zumaru…”

El cántico nace en el fondo de la garganta de un hombre que no levanta la vista, pero el eco parece venir de las paredes metálicas. Es una invocación a las altas planicies del cielo, un rezo antiguo que choca contra la modernidad violenta del transporte. El traqueteo de las vías parece querer estallar al roce de las llantas del tren, un chirrido de acero contra acero que marca el ritmo de un corazón mecánico acelerado.

Sin embargo, al cruzar la puerta corrediza del tercer vagón, el mundo se detiene.

Aquí, el aroma punzante del jengibre recién cortado y el perfume oceánico del pescado fresco nos elevan a las nubes de MA, ese espacio vacío donde el tiempo deja de ser una línea recta. La temperatura es aireada y fresca; un frío limpio que purifica los pulmones tras el aire viciado de la ciudad. No hay asientos numerados, solo una barra de madera de ciprés que recorre el centro del coche, iluminada por faroles de papel que oscilan levemente con el vaivén del trayecto.

El itamae es un hombre de gestos mínimos. Su cuchillo, una hoja de acero shiragami que ha visto décadas de cortes, brilla con una luz plateada. Frente a él, un hombre de traje oscuro espera sin parpadear. No hay intercambio de dinero. En este Japón subterráneo y onírico, el sashimi no se compra, se merece.

—Atún rojo —susurra el chef.

Al deslizar la hoja, el paisaje exterior desaparece. A través de las ventanas, los rascacielos de Tokio se disuelven en manchas de tinta china. El tren ya no corre sobre rieles, sino sobre un río de niebla que conecta el presente con un pasado que nunca terminó de irse. El cliente se lleva la pieza a la boca; es un corte tan perfecto que no necesita masticar. Es el sabor de la sal de mar, del frío de las profundidades y de una nostalgia que no tiene nombre.

En ese instante, el cántico cesa. El tren da un barquinazo y las luces parpadean. Por un segundo, el vagón queda en absoluta oscuridad, excepto por el brillo fosforescente de las escamas sobre la tabla de madera. Cuando la luz regresa, el cliente ya no está. Solo queda el plato vacío y el aroma a jengibre flotando en el aire frío.

El tren sigue su curso hacia una estación que no figura en los mapas, mientras el itamae vuelve a afilar su hoja, esperando al próximo pasajero que necesite perderse para poder encontrarse.

Texto elegido: Línea De Corte / Mes Septiembre 2026

Revive la Línea de Corte de Agosto aquí. https://thegoamedia.com/escritos/viuda-volcan-juicio-social-a-la-mujer/ 

Tras el punto final...

Sigue el hilo…
La paradoja humana: Paisaje minimalista envuelto en una niebla densa y blanca que desdibuja el horizonte, donde se ve la sombra de una figura humana, representa la dualidad entre lo eterno y lo mortal, ilustrando la orfandad de identidad y la esencia etérea del alma humana.
EL INVENTARIO DE LA NIEBLA
Relato sobre el olvido y la memoria: Ilustración generada por IA en tonos cálidos y dorados de una mujer mayor con cabello blanco y expresión radiante. Sostiene con delicadeza una rosa roja frente a ella. Al fondo, una plaza soleada con arquitectura clásica y parejas bailando, evocando un amor de juventud. Representación artística de la memoria y el guardián que protege la fragilidad de los recuerdos
EL GUARDIÁN DE SUS VEINTE
Fotografía conceptual en blanco y negro de una mujer de espaldas, con las manos atadas por una cinta roja vibrante, en una habitación de hormigón desgastado. A su izquierda, se proyecta una sombra masculina amenazante sobre la pared. Una metáfora visual de la violencia patriarcal y el miedo habitado.
MORIR: UNA SENTENCIA PARA LO FEMENINO
La quemadura del hielo: composición artística generada por IA que muestra a dos personas fundidas en un abrazo desesperado en medio de un paisaje de glaciares y grietas de hielo; el contraste entre la calidez del contacto humano y el entorno gélido simboliza la paradoja del amor que intenta derretir una soledad que quema como el fuego.
LA QUEMADURA DEL HIELO
Retrato artístico realizado a lápiz que muestra el rostro de un hombre de facciones serenas y mirada profunda. Un dibujo original de Anlli Murillo que simboliza el duelo y memoria tras la mudanza infinita de un padre.
12:00 AM: El ECO DE UNA MUDANZA INFINITA
Más Escritos

© 2026 GOA Media. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio, tanto literario como informativo, es propiedad exclusiva de GOA Media. Su reproducción total o parcial está prohibida sin autorización expresa.

Scroll To Top
error: