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LITURGIA DEL DESAMPARO
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LITURGIA DEL DESAMPARO

Fotografía de una mujer de espaldas con un vestido rojo largo, caminando sola por un inmenso campo de trigo verde. Al fondo, un cielo dramático cubierto de nubes negras de tormenta. La imagen evoca una profunda sensación de soledad y desamparo emocional ante la incertidumbre del horizonte.

Hoy la duda me acecha sigilosamente; busca instalarse en mí, inmovilizarme, y yo —con una extraña pasividad— la estoy dejando entrar. Dudo de todo lo que sostiene mi estructura: de mi vida, de mi equilibrio, de mi fuerza y del camino que mis pies insisten en recorrer. Cuestiono el presente, temo al futuro y dudo incluso de la misericordia. Me pregunto, con el alma seca, si en realidad poseo algún conocimiento con el cual pueda, simplemente, vivir; no hablo de la supervivencia económica, sino de la capacidad de saciar este vacío con algo que me haga feliz. Pero incluso ahí, la duda me gana: ¿felicidad? Ya ni siquiera sé qué forma tiene esa palabra.

El mundo exterior no es más que una extensión de esta incertidumbre. Dudo de la lealtad de las personas, de la arquitectura de sus palabras y de la fragilidad de sus sonrisas. Desconfío de sus afectos, de su gratitud y de esa escucha que siempre sospecho vacía. Miro sus miradas y no encuentro refugio, solo más preguntas.

Pero el golpe más profundo ocurre hacia adentro. Dudo de mi ser, de mi ética, de mi moral y de cada pensamiento que se atreve a cruzar mi mente. Me he convertido en mi propio verdugo: todos los días me fallo cuando me juro no dudar, rompiendo la promesa antes de que termine el día. Al final, la verdad más amarga es esta: dudo que me ame tanto como para cumplirme.

Tras el punto final...

Sigue el hilo…
Herencia del alma: primer plano en blanco y negro de un hombre de mirada noble y profunda, con ojos claros que reflejan serenidad y una leve sonrisa; la iluminación suave resalta la paz de su expresión, simbolizando la herencia espiritual y el amor inquebrantable que trasciende la pérdida física.
EL TESÓN DE LA NOBLEZA
La paradoja humana: Paisaje minimalista envuelto en una niebla densa y blanca que desdibuja el horizonte, donde se ve la sombra de una figura humana, representa la dualidad entre lo eterno y lo mortal, ilustrando la orfandad de identidad y la esencia etérea del alma humana.
EL INVENTARIO DE LA NIEBLA
Silueta oscura de un hombre de perfil, de pie sobre una cima rocosa, contemplando un vasto horizonte de montañas bajo un cielo degradado en tonos naranja intenso y ocre al atardecer. La imagen captura una atmósfera de soledad y nostalgia, funcionando como una representación visual del amor inalcanzable.
EL SALMO DE LO INALCANZABLE
Reflexión sobre la herencia de las botas pantaneras en el campo colombiano.: Fotografía artística en blanco y negro que muestra la habitación humilde de un campesino; en primer plano, unas botas pantaneras de caucho desgastadas esperan junto a una mesa donde reposa un radio antiguo, mientras al fondo se observa la silueta del trabajador descansando en su cama, simbolizando la pausa necesaria tras la labor y la fidelidad de sus herramientas.
MI ÚNICA HERENCIA
Relato de una promesa rota: Jaula antigua envuelta en llamas bajo un cielo naranja de atardecer. Ilustración conceptual sobre la liberación emocional y el fin del tormento en La Jaula Negra.
LA JAULA NEGRA
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